- Ella no pagará por mi error. No lo voy a permitir. -
- Entonces, ¿ella se beneficiará de el? Ella debió morir hoy, Edward. Yo sólo voy a
terminar lo que empezó.-
Repetí, enfatizando cada palabra. - No lo permitiré.-
Levantó las cejas. Él no estaba esperando esto---él no había imaginado que yo actuaría
para defenderla.
Movió su cabeza una vez. - No permitiré que Alice viva en el peligro, incluso uno
pequeño. Tu no sientes por nadie lo que yo siento por ella, Edward. Y no has pasado por lo que
yo he pasado, aunque hayas visto mis recuerdos o no. Tú no lo entiendes.-
- No estoy negando eso, Jasper. Pero te lo digo ahora, no te voy a permitir que hieras a
Isabella Swan.-
Nos miramos mutuamente---sin pestañear, midiendo la oposición. Sentí cómo cateaba
el humor a mi alrededor, probando mi determinación.
- Jazz, - dijo Alice, interrumpiéndonos.
Él me sostuvo la mirada por un momento más, y entonces la miró a ella. - No te
molestes en decirme que te puedes cuidar sola, Alice. Yo ya sé eso. Aún así tengo... -
- Eso no es lo que voy a decir. - interrumpió Alice. - Te iba a pedir un favor.-
Ví qué se proponía en su mente, y mi boca se abrió con un audible jadeo. La miré, en
estado de shock, notando solo vagamente que todos, aparte de Alice y Jasper, estaban
mirándome fijamente.
- Sé que me amas. Gracias. Pero realmente apreciaría que no trataras de matar a Bella.
Primero que todo, Edward habla en serio, yo no quiero verlos pelear. Segundo, ella es mi
amiga. Mejor dicho, será mi amiga.-
Todo era tan claro como un vidrio en su cabeza: Alice, sonriendo, con su frío y pálido
brazo alrededor de la cálida chica, en sus frágiles hombros. Y Bella sonriendo también, con su
brazo alrededor de la cintura de Alice.
La visión era tan sólida como una roca; lo único incierto era el tiempo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario